{"id":1245,"date":"2025-05-10T00:31:16","date_gmt":"2025-05-10T00:31:16","guid":{"rendered":"https:\/\/catolicosenaccion.com\/?p=1245"},"modified":"2025-05-10T01:13:09","modified_gmt":"2025-05-10T01:13:09","slug":"evangelio-del-9-de-mayo-del-2025-segun-san-juan-6-52-59","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/catolicosenaccion.com\/index.php\/2025\/05\/10\/evangelio-del-9-de-mayo-del-2025-segun-san-juan-6-52-59\/","title":{"rendered":"Evangelio del 9 de mayo del 2025 seg\u00fan San Juan 6, 52-59"},"content":{"rendered":"<h2>Primera lectura<\/h2>\n<h3>Lectura del libro de los Hechos de los ap\u00f3stoles 9, 1-20<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquellos d\u00edas, Saulo, respirando todav\u00eda amenazas de muerte contra los disc\u00edpulos del Se\u00f1or, se present\u00f3 al sumo sacerdote y le pidi\u00f3 cartas para las sinagogas de Damasco, autoriz\u00e1ndolo a traerse encadenados a Jerusal\u00e9n a los que descubriese que pertenec\u00edan al Camino, hombres y mujeres.<\/p>\n<p>Mientras caminaba, cuando ya estaba cerca de Damasco, de repente una luz celestial lo envolvi\u00f3 con su resplandor. Cay\u00f3 a tierra y oy\u00f3 una voz que le dec\u00eda:<br \/>\n\u00abSaulo, Saulo, \u00bfpor qu\u00e9 me persigues?\u00bb.<\/p>\n<p>Dijo \u00e9l:<br \/>\n\u00ab\u00bfQui\u00e9n eres, Se\u00f1or?\u00bb.<\/p>\n<p>Respondi\u00f3:<br \/>\n\u00abSoy Jes\u00fas, a quien t\u00fa persigues. Pero lev\u00e1ntate, entra en la ciudad, y all\u00ed se te dir\u00e1 lo que tienes que hacer\u00bb.<\/p>\n<p>Sus compa\u00f1eros de viaje se quedaron mudos de estupor, porque o\u00edan la voz, pero no ve\u00edan a nadie. Saulo se levant\u00f3 del suelo, y, aunque ten\u00eda los ojos abiertos, no ve\u00eda nada. Lo llevaron de la mano hasta Damasco. All\u00ed estuvo tres d\u00edas ciego, sin comer ni beber.<\/p>\n<p>Hab\u00eda en Damasco un disc\u00edpulo, que se llamaba Anan\u00edas. El Se\u00f1or lo llam\u00f3 en una visi\u00f3n:<br \/>\n\u00abAnan\u00edas\u00bb.<\/p>\n<p>Respondi\u00f3 \u00e9l:<br \/>\n\u00abAqu\u00ed estoy, Se\u00f1or\u00bb.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or le dijo:<br \/>\n\u00abLev\u00e1ntate y ve a la calle llamada Recta, y pregunta en casa de Judas por un tal Saulo de Tarso. Mira, est\u00e1 orando, y ha visto en visi\u00f3n a un cierto Anan\u00edas que entra y le impone las manos para que recobre la vista\u00bb.<\/p>\n<p>Anan\u00edas contest\u00f3:<br \/>\n\u00abSe\u00f1or, he o\u00eddo a muchos hablar de ese individuo y del da\u00f1o que ha hecho a tus santos en Jerusal\u00e9n, y que aqu\u00ed tiene autorizaci\u00f3n de los sumos sacerdotes para llevarse presos a todos los que invocan tu nombre\u00bb.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or le dijo:<br \/>\n\u00abAnda, ve; que ese hombre es un instrumento elegido por m\u00ed para llevar mi nombre a pueblos y reyes, y a los hijos de Israel. Yo le mostrar\u00e9 lo que tiene que sufrir por mi nombre\u00bb.<\/p>\n<p>Sali\u00f3 Anan\u00edas, entr\u00f3 en la casa, le impuso las manos y dijo:<br \/>\n\u00abHermano Saulo, el Se\u00f1or Jes\u00fas, que se te apareci\u00f3 cuando ven\u00edas por el camino, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno de Esp\u00edritu Santo\u00bb.<\/p>\n<p>Inmediatamente se le cayeron de los ojos una especie de escamas, y recobr\u00f3 la vista. Se levant\u00f3, y fue bautizado. Comi\u00f3, y recobr\u00f3 las fuerzas.<\/p>\n<p>Se qued\u00f3 unos d\u00edas con los disc\u00edpulos de Damasco, y luego se puso a anunciar en las sinagogas que Jes\u00fas es el Hijo de Dios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Salmo de hoy<\/h2>\n<h3>Salmo 116, 1. 2 R\/. Id al mundo entero y proclamad el Evangelio<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Alabad al Se\u00f1or, todas las naciones,<br \/>\naclamadlo, todos los pueblos. R\/.<\/p>\n<p>Firme es su misericordia con nosotros,<br \/>\nsu fidelidad dura por siempre. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Evangelio del d\u00eda<\/h2>\n<h3>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Juan 6, 52-59<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquel tiempo, disputaban los jud\u00edos entre s\u00ed:<br \/>\n\u00ab\u00bfC\u00f3mo puede este darnos a comer su carne?\u00bb.<\/p>\n<p>Entonces Jes\u00fas les dijo:<br \/>\n\u00abEn verdad, en verdad os digo: si no com\u00e9is la carne del Hijo del hombre y no beb\u00e9is su sangre, no ten\u00e9is vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitar\u00e9 en el \u00faltimo d\u00eda.<\/p>\n<p>Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.<\/p>\n<p>El que come mi carne y bebe mi sangre habita en m\u00ed y yo en \u00e9l.<\/p>\n<p>Como el Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre, as\u00ed, del mismo modo, el que me come vivir\u00e1 por m\u00ed.<\/p>\n<p>Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivir\u00e1 para siempre\u00bb.<\/p>\n<p>Esto lo dijo Jes\u00fas en la sinagoga, cuando ense\u00f1aba en Cafarna\u00fan.<\/p>\n<h3><strong>Reflexi\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aqu\u00ed continuamos explorando las profundas palabras de Jes\u00fas en el cap\u00edtulo 6 de Juan, espec\u00edficamente en los vers\u00edculos 52 al 59. Despu\u00e9s de afirmar que \u00c9l mismo es el pan vivo que descendi\u00f3 del cielo, sus oyentes comenzaron a debatir acaloradamente entre s\u00ed, perplejos ante su aseveraci\u00f3n. La idea de que este hombre les diera su \u00abcarne\u00bb para comer resultaba incomprensible y generaba fuertes disputas. Se encontraron con una verdad que desafiaba sus categor\u00edas de pensamiento habituales, centradas en lo material y visible.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ante su desconcierto y sus discusiones, Jes\u00fas no suaviza sus palabras, sino que, por el contrario, intensifica su ense\u00f1anza, volvi\u00e9ndola a\u00fan m\u00e1s directa y esencial para la vida verdadera. Les dice con solemnidad: \u00abEn verdad, en verdad les digo: Si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tienen vida en ustedes.\u00bb Y prosigue con una promesa maravillosa: \u00abEl que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo lo resucitar\u00e9 el \u00faltimo d\u00eda.\u00bb Estas frases marcan un punto culminante en su discurso, presentando la participaci\u00f3n en su sacrificio y en su propia vida como algo absolutamente indispensable para obtener la inmortalidad. La imagen de comer su carne y beber su sangre es poderosa y habla de una uni\u00f3n vital y profunda, de asimilar su ser de manera completa, de participar en su destino de muerte y resurrecci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Explica adem\u00e1s que su carne es verdadera comida y su sangre es verdadera bebida, indicando que lo que ofrece es un sustento aut\u00e9ntico y plenamente satisfactorio para el esp\u00edritu, mucho m\u00e1s all\u00e1 de cualquier alimento terreno. Y ligado a esta participaci\u00f3n vital, a\u00f1ade una promesa de comuni\u00f3n \u00edntima y permanente: \u00abEl que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en m\u00ed, y yo en \u00e9l\u00bb. Esta permanencia mutua describe una relaci\u00f3n de inmensa cercan\u00eda, una morada rec\u00edproca que es fuente de fortaleza y vida. As\u00ed como \u00c9l vive por el Padre, quien se nutre de \u00c9l, tambi\u00e9n vivir\u00e1 por \u00c9l. Se vislumbra aqu\u00ed la profundidad de la uni\u00f3n que se ofrecer\u00eda de manera especial en el sacramento que instituir\u00eda posteriormente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esta uni\u00f3n con el \u00abpan vivo\u00bb capacita para ejercer la profesi\u00f3n con una \u00e9tica inspirada por el amor y la verdad que provienen de \u00c9l. Permite enfrentar los desaf\u00edos y las frustraciones laborales con una esperanza que va m\u00e1s all\u00e1 del \u00e9xito o el fracaso terrenal. Impulsa a tratar a compa\u00f1eros, clientes o pacientes con la dignidad que les confiere ser criaturas amadas por Dios. En el \u00e1mbito familiar, nutre la paciencia, el perd\u00f3n y el amor incondicional. En esencia, al \u00abcomer su carne y beber su sangre\u00bb a trav\u00e9s de una fe viva y operante, la vida entera de una persona se convierte en un testimonio de que la verdadera vitalidad, el prop\u00f3sito duradero y la esperanza inquebrantable provienen \u00fanicamente de una uni\u00f3n profunda y constante con Jesucristo, el Pan que da vida al mundo. Es un aprendizaje continuo sobre d\u00f3nde reside la fuente inagotable de nuestra existencia plena.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n\n    <div class=\"xs_social_share_widget xs_share_url after_content \t\tmain_content  wslu-style-1 wslu-share-box-shaped wslu-fill-colored wslu-none wslu-share-horizontal wslu-theme-font-no wslu-main_content\">\n\n\t\t\n        <ul>\n\t\t\t        <\/ul>\n    <\/div> \n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los ap\u00f3stoles 9, 1-20 &nbsp; En aquellos d\u00edas, Saulo, respirando todav\u00eda amenazas de muerte contra los disc\u00edpulos del Se\u00f1or, se present\u00f3 al sumo sacerdote y le pidi\u00f3 cartas para las sinagogas de Damasco, autoriz\u00e1ndolo a traerse encadenados a Jerusal\u00e9n a los que descubriese que pertenec\u00edan al [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1246,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[40],"tags":[],"class_list":["post-1245","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio-diario"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v25.3 - 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